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viernes, 1 de septiembre de 2017

(Las NO) Matemáticas en la España del XVIII y XIX


La ciencia matemática nada nos debe: no es nuestra; no hay en ella nombre alguno que labios castellanos puedan pronunciar sin esfuerzo”. José de Echegaray

La influencia de los matemáticos españoles durante este periodo fue prácticamente nula. Esta ausencia se extiende a todas las matemáticas. Como el verano da para mucho y con el ánimo de mostrar la realidad académica de nuestro país a lo largo de estos más de 200 años de historia, incluyo de manera textual varios párrafos del discurso de ingreso de José Echegaray en la Academia de Ciencias el 11 de Marzo de 1866.

En dicho discurso Echegaray se ocupa de la historia de las matemáticas puras en España, entendiendo por matemáticas puras la ciencia eminentemente racional, es decir, no teniendo en cuenta “ni la física ni la Astronomía, ni todas aquellas que, si bien acuden al análisis algebraico ó geométrico como a poderoso auxiliar, son por su naturaleza, y por el carácter de los fenómenos que estudian, verdaderas ciencias de observación.”

Sobre el siglo XVII, al que Echegaray denomina “siglo de gigantes” hace un detallado comentario de todos aquellos grandes matemáticos que han aportado su “granito de arena” de una u otra manera. Entre estos cita a los siguientes:

En Italia Ricci, Valerio, Caravagio, Marchetti, Borelli, Mengoli, Torricelli, Viviani, y el Cavallieri.
En Flandes Hudde.
En Holanda Huygens.
En Bélgica Sluze y Gregorio de San Vicente.
En Suiza los Bernoulli.
En Dinamarca Roemer.
En Francia Guldin, Roberbal, Desargues, Bachet de Meziriac, Fermat, Pascal, Rolle, el Marqués de I'Hopital, Varignon y Descartes.
En Alemania Kepler, Byrge, Tschirnhausen, Mercator, Kauffmann y Leibniz.
En Inglaterra Anderson, Harriot, Neper, Briggs, Gregori, Neil Oughtred, Wren, Barrow, Brouncker, Wallis y Newton

Con respecto a España sus palabras son las siguientes:

Gran siglo, sí, para Europa el siglo XVII; mas ¿qué ha sido para nuestra España? ¿Qué descubrimiento analítico, que verdad geométrica, que nueva teoría lleva nombre español? ¿Quiénes los rivales de Viete, de Fermat, de Pascal, de Descartes, de Harriot, de Barrow, de Brouncker, de Wallis, de Newton, de Huygens, de Gregorio de San Vicente, de Leibniz, de los Bernoulli? Yo los busco con ansia en los anales de la ciencia, y no los encuentro; paso impaciente de una a otra historia por si hallo al fin, en alguna, reparación al desdeñoso e irritante olvido en que todas nos dejan; y en todas ellas, bien se echa de ver la nacionalidad del escritor por las cariñosas predilecciones que a sus compatriotas muestra, aparecen los nombres de Francia, Italia, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Flandes y Holanda, y en todas se paga tributo de respeto y admiración a los grandes geómetras; pero en ninguna encuentro a nuestra España. Y cierro con enojo historias extranjeras y a historias nacionales acudo, esperando siempre hallar lo que jamás por desdicha encuentro.

Abro la Biblioteca hispana, de don Nicolás Antonio, y en el índice de los dos últimos tomos, que comprenden del año 1500 al 1700 próximamente, tras muchas hojas llenas de títulos de libros teológicos y de místicas disertaciones sobre casos de conciencia, hallo al fin una página, una sólo, y página menguada, que a tener vida, de vergüenza se enrojecería, como de vergüenza y de despecho se enrojece la frente del que, murmurando todavía los nombres de Fermat, de Descartes, de Newton, de Leibniz, busca allí algo grande que admirar, y sólo halla libros de cuentas y geometrías de sastres.

Cuánto me duele, señores, pronunciar frases tan duras, no hay para que encarecerlo, que todos los que me oigan lo comprenderán por la penosa impresión que en ellos causen; mas la verdad nunca debe ocultarse, y si alguna vez arranca al alma un grito de dolor, ¿qué importa? Es el enrojecido hierro que muerde en la sangrienta llaga, es el provechoso dolor del cauterio purificador de vieja podredumbre. Si en el siglo XVII no hemos tenido grandes geómetras, causa sin duda habrá para ello, y nos importa investigar cuál puede ser, para prevenir en lo futuro males que todos debemos deplorar; no es, sin embargo, mi ánimo escudriñaría hoy, porque estudio sería éste que me llevaría demasiado lejos, pues tal vez en ciencias muy distintas de aquellas a que esta Academia consagra sus tareas, habría de buscarse la solución de este importante fenómeno histórico.”

He aquí, señores, cuanto de la historia de las matemáticas en España durante el siglo XVII puedo decir; mas antes de pasar al siglo XVIII debo, a fuer de imparcial, citar aquí un nombre, pero uno sólo, nombre ilustre, más que por sus obras desgraciadamente incompletas, por el verdadero y profundo talento que revelan. Me refiero al geómetra sanlucarense Hugo Omerique1, que publicó en 1689 la primera parte de una obra de análisis geométrico, y que mereció, ¡gloria envidiable!, las alabanzas del gran Newton. La segunda parte de este libro no llegó a publicarse, la historia del geómetra andaluz me es absolutamente desconocida, y su nombre, que brilla un punto, desaparece bien pronto, cosa natural en aquellos calamitosos tiempos de Carlos II.”

Del siglo XVIII, Echegaray, cita agrupados por nacionalidades, como en el caso anterior, a los siguientes matemáticos:

En Inglaterra, Taylor, Mac-Laurin, Cotes, Simpson, Landen, Stirling, Campbell, Waring, Halley, Fatio, Moívre, aunque francés de nacimiento.
En Italia, Grandi, Ricati, Fagnani, Mascherohi, Manfredi y Lagrange.
En Francia, La Hire, Vandermonde, Clairaut, Varignon, Fontaine, Rolle, el célebre Monge, Bezout, D'Alembert y Laplace.
En Alemania, Goldbach, Cramer, Herman, Walfio y Euler.

Posteriormente, y en referencia a España durante el siglo XVIII, Echegaray dice:

Otro siglo más de gloria para Europa, otro más de silencio y abatimiento para nuestra España. Cierto es, señores, que en las ciencias aplicadas, en las que como la mecánica, la astronomía, la geodesia, la navegación, son las matemáticas puras, auxiliar poderosísimo, y tanto que hasta se designan aquellas con el nombre de matemáticas aplicadas ó mixtas, hay dos nombres ilustres y de reputación europea que yo debo recordar hoy, siquiera por dar un rayo de luz a cuadro tan sombrío: son éstos don Antonio Ulloa y el insigne don Jorge Juan.

Yo reconozco el profundo saber de ambos marinos, y aprecio en lo que valen sus interesantes trabajos geodésicos; yo sé que la célebre obra del último, titulada “Examen marítimo teórico práctico”, obra verdaderamente clásica, ha sido única en Europa por muchos años, y ha recibido el honor de ser traducida y comentada en varias lenguas.

Yo pronuncio con orgullo, con legítimo orgullo, el nombre de don Jorge Juan, y admiro, en fin, esta magnífica figura, honra y prez del ilustre cuerpo de Marina. Al nombre de estos dos insignes varones debo unir aún en este respetuoso recuerdo otro más: el de don Gabriel de Ciscar.”

Finalmente, y en relación al siglo XIX, Echegaray concluye:

Y no he tenido que referir la historia de las matemáticas, allá, para probar que no la hay aquí, y para probarlo, señores, con la elocuente voz de los hechos, demostración ruda pero firmísima, contra la cual se estrellan impotentes, sofismas, alharacas y declaraciones, he necesitado buscar la filiación de cada verdad, el origen de cada teoría, el nacimiento de cada idea, el autor de cada descubrimiento, y después los hombres que desarrollan y perfeccionan aquellos descubrimientos y teorías, formando de esta suerte la ciencia moderna en toda su magnífica riqueza; y he necesitado todo esto para poder decir sin remordimiento y sin temor: la ciencia matemática nada nos debe: no es nuestra; no hay en ella nombre alguno que labios castellanos puedan pronunciar sin esfuerzo.”

¿Algún cambio en el siglo XXI?

Zaragoza. Septiembre 2017

martes, 1 de agosto de 2017

Hambre para hoy, hambre para mañana




Hago seguimiento de muchas de las mociones que se presentan en los ayuntamientos (aprovecho para recomendar www.plenodelayuntamiento.es, página en la que se registran todo este tipo de iniciativas, además de actas, convocatorias, acuerdos, etc.) y particularmente de aquellas que tienen que ver con el fomento del empleo y la generación de actividad económica.

Por lo general, los ayuntamientos de las grandes ciudades se han dotado de instrumentos, en forma de institutos, sociedades públicas u otros organismos, para el fomento del empleo y la economía local. Estos organismos suelen coincidir en algunos de sus objetivos o “públicos objetivos”; para el caso de la formación, además de estas coincidencias, aparecen otras coincidencias con departamentos u organismos públicos como los Institutos de Empleo. Regularmente se presentan iniciativas para tratar de poner orden en el caos, pero en lugar de identificar las claves que dificultan el éxito, se aportan soluciones que hacen todavía más complejo el modelo: foros de intercambio, mesas de dialogo o, en el peor de los casos, nuevos órganos de coordinación.

Leía el pasado fin de semana una noticia sobre las propuestas de Zaragoza en Común para promover la ocupación de locales comerciales vacíos (lógicamente este tipo de medidas generarían empleo y riqueza, pero “no es oro todo lo que reluce”). Efectivamente, sobran locales vacíos y, por contra, faltan ideas y capital para abrir empresas, eso es un hecho. Zaragoza en Común recurre al comodín del emprendimiento social, entre otros recursos, sin advertir el casi nulo impacto de este tipo de asociaciones subvencionadas en la reactivación económica y, consecuentemente, la creación de empleo de calidad. Convertir estos locales en garajes no parece mala idea, aunque sospecho que el tamaño medio de aquellos dificultará la medida y, en cualquier caso, no es una opción para prolongar excesivamente en el tiempo; es un parche, ni más ni menos.

Lo de los bares, porque otra de las propuestas es favorecer la apertura de bares en estos locales, me parece una idea a la desesperada, no se abren menos bares porque no haya locales o éstos sean caros, no se abren porque ha dejado de ser el negocio que era hace varios años, ¿quién va a abrirlos?

Desengañémonos, el problema es estructural: hay que generar actividad “desde arriba” mediante la industria, el turismo, la logística, la innovación tecnológica, etc. Eso si acarrearía movimiento y la ocupación de los locales sería una consecuencia. Pero poner facilidades para esta actividad es más complicado y además no hay voluntad, seguimos con las mismas recetas que hace 20 años, los cursos de formación de bajísimo nivel y, en definitiva, el reparto de dinero en proyectos de nula efectividad. Apostemos valientemente por la innovación y definamos un marco de 5 ó 10 años, lo demás llegará por añadidura, cualquier otra cosa no pasa de la categoría de parche.

Javier Puy
Zaragoza. Agosoto 2017

(*) La imagen es de la noticia de Heraldo de Aragón

viernes, 12 de mayo de 2017

Zaragoza en Común o "El arte de la razón"



Comienza Arthur Schopenhauer su "Dialéctica erística" diciendo: "La dialéctica erística es el arte de discutir, pero discutir de tal manera que se tenga razón tanto lícita como ilícitamente –por fas y por nefas-."

Quiero hablar hoy del fruto de las discusiones que a diario se abren con representantes y portavoces del Gobierno de nuestra Ciudad.

Al margen de las tertulias radiofónicas en las que puedo coincidir (en el tiempo y en el espacio) con miembros de Zaragoza en Común, mantengo contacto con ellos en el trabajo diario del grupo municipal y en el que desarrollamos en la Junta Municipal de Miralbueno.

Empezaré por la Junta Municipal de Miralbueno. Es cierto que hemos tenido, como no puede ser de otra forma, nuestras diferencias, pero en muchas cuestiones de importancia encontramos la forma de llegar a acuerdos. Salvando las pequeñas actuaciones de mejora del barrio en las que es casi es imposible disentir, nos pusimos de acuerdo el pasado año para aprobar unas bases de presupuestos participativos a nivel Junta Municipal y acordamos por unanimidad el reparto de los mismos; resolvemos periódicamente el reparto de subvenciones con inusitada rapidez y hace unos pocos días acordamos unos porcentajes orientativos para asignar por categorías los recursos económicos de la Junta para 2017. Se presenta, de discute, se razona y se aceptan propuestas de unos y de otros. Un escenario que facilita el trabajo, no consume demasiada energía y redunda en beneficio de todos los vecinos.

El escenario en la Plaza del Pilar es totalmente distinto. Reconozco que se nos invita con frecuencia a participar y se escucha nuestra opinión, sin embargo, y desde mi humilde experiencia, llega un momento en el que si te acercas demasiado a su "línea roja" la posibilidad de acuerdos se esfuma. Soy consciente de que deben existir líneas rojas, pero también lo soy de que es necesaria cierta flexibilidad, especialmente cuando se gobierna desde la minoría.

¿Por qué esta diferencia de criterio a la hora de llegar a acuerdos en función de la disposición o no del mando? La respuesta es obvia.

Todo esto viene a cuenta de que se están cocinando a fuego lento los nuevos presupuestos participativos para el próximo año: será necesario modificar las normas de uso que se han manifestado como erróneas y sustituirlas por otras fruto de la experiencia anterior. También y ¿por qué no? Se pueden alterar elementos estructurales si el resultado no ha sido el esperado; pero aquí es donde nos encontramos líneas rojas que no permiten avanzar. La ausencia de casos de éxito de larga duración no exige que se recurra al manido "prueba y error" para después "misma prueba, mismo error".

No sé si estos procesos computan como consecuciones programáticas a mitad de mandato. Espero que no sea así y que la dialéctica erística no invada los despachos de nuestro Ayuntamiento

Zaragoza. Mayo 2017


jueves, 20 de abril de 2017

El uso de los espacios vacios municipales



Hoy aparece una noticia en la prensa local que alerta de las malas condiciones de la mayoría de los 51 edificios municipales sin uso. Comparto la preocupación del equipo de Gobierno por el particular, no obstante no me resisto a hacer una serie de reflexiones.

Dice la noticia de Heraldo de Aragón: "El gobierno de ZEC, que no ha logrado desbloquear su situación en dos años de mandato (algunos llevan así décadas), cede el timón y aceptará propuestas ciudadanas para dar uso a sus 62.240 metros cuadrados."

Es buen momento para recordar que en Noviembre de 2015 Ciudadanos presentó una moción para "elaborar un catálogo de bienes susceptibles de aprovechamiento cultural/turístico y a convocar un concurso de ideas para dotar a esos espacios de un uso que beneficie a la ciudad en su conjunto". La moción fue rechazada por el pleno con la abstención de Zaragoza en Común.


También puede leerse en esta noticia que "El Consistorio quiere «llamar la atención sobre el gran patrimonio inmobiliario que posee el Ayuntamiento», motivo por el que actualizará este año los datos que posee y encargará un estudio sobre las posibilidades para cada uno. «Cada edificio tendrá su receta".

Vuelve a ser buen momento para recordar que en Enero de 2016 Ciudadanos presentó una nueva moción para que "El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza inste al Gobierno de la ciudad a presentar en un plazo no superior a seis meses, un informe sobre la situación de todos los espacios municipales en desuso, avance de una propuesta inicial de utilización en el corto y medio plazo, incluyendo, si procede, rehabilitación y/o apertura al público, enajenación, adecuación para utilización por diferentes servicios municipales o explotación privada sujeta a contrato o convenio; y todo ello acompañado de valoración económica si fuera preciso".

Esta misma semana también ha registrado Ciudadanos una nueva moción para crear una oficina técnica con objeto de dinamizar el proceso de reutilización de todos los espacios municipales en desuso según fue acordado por unanimidad en sesión plenaria de 3 de febrero del presente año.

En resumen, bienvenidas sean las medidas del Gobierno de la Ciudad, pero es justo reconocer que ha sido Ciudadanos quien ha estado más preocupado y activo con esta cuestión durante el actual mandato.

Zaragoza. Abril de 2017

viernes, 14 de abril de 2017

Casa Rural el Tranvía





Marcelo y Juan eran amigos desde hace tiempo, todo lo amigos que se puede ser en un pueblo en el que por unas lindes podía correr sangre. Por esto, cuando un día en el Teleclub, Juan le comentó a su amigo su idea, enseguida se pusieron de acuerdo: "Una casa rural en el pueblo". Juan, con el brillo en sus ojos, no paraba de encontrar beneficios y ventajas, "...atraeremos mucho turismo, daremos empleo a gente del pueblo y seguro que conseguiremos que la Diputación Provincial nos arregle la carretera comarcal". Después del tercer brindis con el peleón vino de la casa, Juan le espeto a Marcelo: "...pero...me tendrás que echar una mano con las perras, a mí no me da para tanto", "cuenta con ello" le respondió Marcelo y allí mismo en una servilleta de papel firmaron ambos algo parecido a "Por la Casa Rural, Marcelo pagará como máximo 100.000 euros", también dibujaron una casita; nuevos brindis, ahora con todos los clientes del teleclub que se unían a la fiesta.

Pasaba el tiempo y la "coqueta" casa rural mutaba por momentos a hotel de lujo, Juan no parecía reparar en gastos: promoción, aparcamiento subterráneo, área de Spa y masajes, etc. Tampoco Marcelo estuvo parado durante ese tiempo, así que cuando tuvo problemas con la subvención por el cultivo de chopos, no dudó en pedir ayuda a Juan, que le ayudó sumando sus tierras para que aquel alcanzara la densidad mínima que daba derecho a la ayuda: "Hoy por ti y mañana por mí, además tenemos lo de la casa rural, ¡ya ajustaremos cuentas!", y nuevamente fueron al Teleclub a celebrar el acuerdo.

Por aquel tiempo sucedió algo que, a la postre, sería relevante. Ambos amigos se casaron con sendas mujeres del pueblo, conocidas entre ellas, aunque no se podría decir que amigas. La fiesta duró todo el fin de semana y allí se brindó por la casa rural, por el pueblo, por el turismo, por los chopos, por la carretera y ¡hasta por los novios!

Transcurridos unos pocos años la casa rural estaba plenamente operativa, se podría decir que era todo un éxito puesto que las plazas estaban reservadas para los siguientes meses. Sin embargo, los gastos eran también elevados y el resultado era negativo mes tras mes. La esposa de Juan reprendía frecuentemente a su marido por no exigir el compromiso de Marcelo, que sólo había pagado una parte de los 100.000 euros acordados. Juan, a regañadientes, se citó en el Teleclub con Marcelo y le pasó la factura. Esta vez no hubo brindis.

Cuando Marcelo llegó a su casa, comentó a su esposa lo que había pasado. Tampoco ellos estaban pasando una situación económica especialmente boyante, la subvención de los chopos no era suficiente y los ahorros se acababan, así que Martirio, que así se llamaba ella dijo a su esposo: "...pero, ¿no os habíais comprometido por una casa rural? Tu amigo ha construido un hotel de cuatro estrellas y ahora pretende que se lo pagues tú". Martirio comprobó que las casa rurales de la comarca que se habían construido en los últimos años no pasaban de los 50.000 euros, y además generaban beneficios, por no hablar de lo poco que había significado la ayuda de Juan en el asunto de la subvención.

Nuevamente se citaron los amigos en el bar, uno, Juan, con la factura que reclamaba los 100.000 euros amparada en el contenido de una caja de zapatos llena de otras facturas de albañiles, fontaneros, arquitectos, etc. y que en un lateral y escrito en un Post It decía "Total facturas Casa Rural 450.000 euros" y otro, Marcelo, que traía la primera servilleta, soporte del acuerdo inicial y en la que se podía intuir lo que era un plano de la casa rural: una casita sencilla con una planta y cuatro ventanas en el frontal. También traía Marcelo una foto de la construcción actual: tres plantas, aparcamiento subterráneo, mini golf, spa, etc.

No se han vuelto a ver más, están dejando pasar el tiempo pero son conscientes de que tarde o temprano la servilleta y la caja de zapatos acabarán en el despacho de algún juez

Afortunadamente la casa rural, u hotel de lujo según quien se refiera a ella, funciona razonablemente bien, ha generado el empleo esperado y ha atraído turismo, turismo que hace uso de la carretera recién asfaltada y que desde varios kilómetros pueden ver el luminoso "Casa Rural el Tranvía".

Zaragoza. Abril 2017

jueves, 23 de febrero de 2017

Miralbueno. Una breve explicación contable




Entender la contabilidad de un municipio de una Junta de Distrito no es una tarea fácil. Hay que tener presente una serie de conceptos y contar con la información adecuada antes de comprometer la propia palabra para reducir el riesgo de “meteduras de pata”.

Unos conceptos básicos para empezar. Cualquier pago desde una Junta de Distrito, particularmente la que nos ocupa que es la de Miralbueno, atraviesa una serie de fases: La Fase A de “Autorización del gasto”, es cuando se acuerda la realización de un gasto determinado y en ese mismo momento se reserva la totalidad o parte de un crédito presupuestario. En la siguiente fase, Fase D de “Disposición o compromiso del gasto” se acuerda la realización de los correspondientes gastos (por ejemplo, después de seguir el procedimiento de licitación, se adjudica la obra a un contratista por un determinado importe). La siguiente fase, Fase O, “Reconocimiento y liquidación de la obligación” es cuando se reconoce la obligación derivada de una entrega o certificación de una obra. Finalmente la Fase P de “Ordenación de pago” lleva a la realización del pago definitivo al proveedor, lo cual tampoco quiere decir que el dinero salga de la caja de manera inmediata.

Disponer del estado real del presupuesto de gastos de una junta, supone conocer la fase de cada uno de los gastos comprometidos. Quedarse con los datos de la última fase, facturas efectivamente pagadas, y obviar el resto de fases no deja toda la información al descubierto.

La liquidación del presupuesto de gastos: de la Junta de Miralbueno arroja los siguientes datos, según reflejo de la contabilidad municipal:

Los créditos presupuestarios autorizados por el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ascendieron a 36.872,00 euros, de los cuales a fecha del cierre de la contabilidad municipal habían sido comprometidos 36.087,82 para la realización de gastos

Los pagos, es decir, el importe de las obligaciones reconocidas en el ejercicio que se han pagado ascendió a 17.958,98 euros. Es evidente que siempre hay un desfase entre lo ejecutado/certificado y lo efectivamente pagado por plazos de pago, errores administrativos, etc.

Este desfase, es decir las obligaciones pendientes de pago a 31 de diciembre ascendieron a 18.128,84 euros. Su importe será el resultado de deducir de las obligaciones reconocidas netas (36.087,82) los pagos realizados (17.958,98 ).

El remanente de crédito, es decir, el crédito definitivo que no se ha consumido en el ejercicio se calcula como diferencia entre los créditos definitivos (36.872,00) y las obligaciones reconocidas netas (36.087,82 ), o lo que es lo mismo: 784,18 euros.

Esta es la cifra final, 784,18 euros son los no ejecutados que volverán a las arcas municipales para pagar proveedores o reducir deuda, tan solo un 2% del presupuesto inicial y muy en la línea con otros distritos de la Ciudad: Actur 699,01 euros; Las Fuentes 971,82 euros ; Torrero 506,40 euros, etc. Sólo se apartan de estas cifras Santa Isabel con 7.703,80 euros, Centro con 8.629,96 euros y por el otro extremo, y merece especial mención por lo ajustado, El Rabal con ¡0,11 euros!

Estos son los datos ciertos, si la información que se pública en la página web municipal no es completa, será necesario analizar la posibilidad de hacerlo. En cualquier caso, los concejales presidentes de las Juntas Municipales, al menos los de la oposición, no son responsables de la mala interpretación que se haga a partir de unos datos incompletos.

Zaragoza. Febrero de 2017

viernes, 10 de febrero de 2017

La Pepa

Proclamó Rivera en el Congreso de Ciudadanos que "los liberales de Cádiz han vuelto para gobernar", lo cual no deja de ser una declaración de intenciones genéricas. Sin entrar en debates históricos ni analizar punto por punto el discurso de presentación de Agustín de Argüelles, la Consitución de 1812 queda en el inconsciente colectivo por "su carácter liberal, su afán en la defensa de los derechos individuales, su posicionamiento en querer modificar caducas instituciones propias del Antiguo Régimen, y en general, de recoger medidas regeneradoras enfocadas, con espíritu idealista, en mejorar la sociedad (*)"

Pretender arrastrar el siglo XIX más de 200 años y establecer pormenorizadas comparaciones entre el preámbulo constitucional, ese que decía que "En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Autor y Legislador supremo de la Sociedad", el artículo 5º que señalaba quienes eran los hombres libres, la propia Constitución francesa de 1791 o, en general, la situación de un país en guerra, es del todo absurdo.

Por más que les pese a algunos, la comparación de Rivera sólo ha querido identificar la línea programática de Ciudadanos con lo que es más que evidente, que la de 1812 fue la primera Constitución promulgada en España, una de las más liberales de su tiempo, modelo para el desarrollo constitucional de muchos países iberoamericanos y europeos y que contribuyó a forjar caminos de libertad (*).

(*) (La Constitución de 1812, base del constitucionalismo español y fuente para Europa y América. Alberto Ramos Santana).

Zaragoza. Febrero de 2017

miércoles, 8 de febrero de 2017

El moderno Oráculo de Delfos

En la Grecia antigua cuando se deseaba consultar la opinión de los dioses o conocer el desenlace de un hecho futuro se recurría al Oráculo de Delfos. Allí, previa ofrenda a Apolo y el sacrificio de una cabra, se preguntaba a la Pitia, la sacerdotisa, instalada en la cripta del templo, que respondía de una forma absurda e incoherente la mayoría de las veces. Para traducir la respuesta de la Pitia, se prestaban los sacerdotes que daban una versión más comprensible y en ocasiones favorable a los intereses de quien, ocultamente, los condicionaba.

En nuestro ayuntamiento también se recurre a la evolución del Oráculo de Delfos en forma de informes técnicos de toda condición. Si la opinión de los técnicos municipales no es la deseada por los consejeros de turno, siempre se puede encontrar una segunda opinión más favorable.

En ocasiones se recurre a informes técnicos de la propia casa (que nunca resultan gratis en términos de tiempo y dedicación), de la Universidad o de consultoras externas; hemos visto ejemplos de todo ello en los casos de internalización de las tareas incluidas en la operatividad diaria de la Planta de recuperación de agua y la Estación depuradora La Almozara o del 010.

Hoy aparece en la prensa, en relación al tranvía, lo siguiente: "El Ayuntamiento y la DGA contrataron hasta diez estudios, informes y asistencias técnicas para poder lanzar el proyecto, que sumaron un coste de 4,2 millones. En algunos casos sufrieron sobrecostes, y el informe del Tribunal habla de «incidencias e irregularidades» en algunos de ellos. Además, refleja cómo se encargaron de forma solapada, y critica que los resultados de algunos documentos no se pusieron a disposición de las empresas que iban a elaborar otros estudios sobre asuntos relacionados".

Todo un catálogo de lo que no debe hacerse, o dicho de otra forma: manual práctico de cómo utilizar los fondos públicos en beneficio propio. Falta por ver si el discípulo superará al maestro y en este mandato se igualarán o superarán los niveles alcanzados en años anteriores. De momento parece que se siguen acercando cabras al pié del monte Parnaso, veremos cuanto nos va a costar el rebaño.

Zaragoza. Febrero de 2017

 

miércoles, 25 de enero de 2017

La Ítaca participativa




"Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias."
C. P. Cavafis

El particular viaje a Ítaca que Zaragoza en Común inició el pasado año a cuenta de los presupuestos participativos está haciendo honor a aquello de “largo y lleno de aventuras”. Faltará por ver que nos vamos a encontrar al final del viaje, probablemente la hallemos “pobre” y quedará por resolver si nos ha engañado o no.

Ciudadanos advirtió en los albores del proceso que la mecánica no era la adecuada y que empeñar una cantidad tal como cinco millones de euros a un sistema que no aportaba ninguna garantía de éxito suponía una temeridad inusual en un administrador público. Todos somos partidarios de los procesos de participación ciudadana, pero con un mínimo de garantías, fiarlo todo a la capacidad de convicción de unas campañas de información ha resultado un clamoroso, y más que previsible, error de concepción.

Los niveles de participación están resultando especialmente bajos, máxime si tenemos en cuenta que las personas o colectivos que están participando en los foros presenciales son básicamente las mismas que vienen participando en cualquier otra actividad municipal en sus distritos. La información es notablemente confusa particularmente en lo que se refiere a qué tipo de proyectos se pueden considerar como una inversión y consecuentemente ser susceptibles de elección entre los vecinos en la fase final. La movilización de algunos colectivos como asociaciones deportivas, AMPAS, etc. a favor de proyectos concretos están desequilibrando los resultados, primando en demasía ideas que no alcanzan a un volumen importante de los vecinos del barrio. El “mix” Foros presenciales y votaciones telemáticas, introduce un nuevo factor de distorsión puesto que pequeños grupos de personas deciden la inclusión o exclusión de determinados proyectos.

Todo apunta a que después de un proceso de varios meses, un buen número de horas de trabajo por parte de unos y otros y una buena cantidad de dinero en promoción y publicidad del proceso, los proyectos que van a quedar en las primeras posiciones son los mismos por los que asociaciones de vecinos, AMPAS, clubes deportivos y culturales, etc. vienen clamando desde hace años, décadas en algunos casos. Pudiera parecer que “para este viaje no hacían falta estas alforjas”, no obstante podremos encontrar la nota positiva en el desarrollo del propio proceso, en ese viaje “largo y lleno de aventuras” que también ha servido para que una parte, el Gobierno en este caso, trate de arrogarse la propiedad del concepto de “participación ciudadana”, concepto más viejo que lo que a algunos les gustaría y para incentivar moderadamente el concurso de los vecinos en el día a día municipal.

Esperemos que el año que viene se hagan mejor las cosas y se cuente con la experiencia del actual proceso y las opiniones del resto de grupos municipales.

Javier Puy. Zaragoza. Enero 2017