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viernes, 10 de febrero de 2017

La Pepa

Proclamó Rivera en el Congreso de Ciudadanos que "los liberales de Cádiz han vuelto para gobernar", lo cual no deja de ser una declaración de intenciones genéricas. Sin entrar en debates históricos ni analizar punto por punto el discurso de presentación de Agustín de Argüelles, la Consitución de 1812 queda en el inconsciente colectivo por "su carácter liberal, su afán en la defensa de los derechos individuales, su posicionamiento en querer modificar caducas instituciones propias del Antiguo Régimen, y en general, de recoger medidas regeneradoras enfocadas, con espíritu idealista, en mejorar la sociedad (*)"

Pretender arrastrar el siglo XIX más de 200 años y establecer pormenorizadas comparaciones entre el preámbulo constitucional, ese que decía que "En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Autor y Legislador supremo de la Sociedad", el artículo 5º que señalaba quienes eran los hombres libres, la propia Constitución francesa de 1791 o, en general, la situación de un país en guerra, es del todo absurdo.

Por más que les pese a algunos, la comparación de Rivera sólo ha querido identificar la línea programática de Ciudadanos con lo que es más que evidente, que la de 1812 fue la primera Constitución promulgada en España, una de las más liberales de su tiempo, modelo para el desarrollo constitucional de muchos países iberoamericanos y europeos y que contribuyó a forjar caminos de libertad (*).

(*) (La Constitución de 1812, base del constitucionalismo español y fuente para Europa y América. Alberto Ramos Santana).

Zaragoza. Febrero de 2017

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